Carl Sagan trae reflexión e inspiración al estudio del cosmos

Carl Sagan trae reflexión e inspiración al estudio del cosmos

Uno de los pocos artículos mundiales que acordaron y homenajearon Sagan en 2007, en sus 10 años de partida. Texto completo de Renato Azevedo, autor y consultor de la Equipo UFO brasileña, publicado en febrero de 2007.

El legado del científico sirve de inspiración y punto de reflexión para los ufólogos

“El cosmos es todo lo que existe, que existió o que existirá. Nuestras contemplaciones más despretensiosas de él nos inducen a un calafrio en la espina, una pérdida de voz y sensación de vacío, como en una memoria distante de una quieda la gran altura. Sentimos que estamos prójimos del mayor de los misterios”. Con esas palabras, casi poéticas, se inicia una de las más importantes obras de aquel que es conocido como el mayor divulgador científico de todos los tiempos, Carl Sagan. Él es frecuentemente acordado como escéptico y, infelizmente, siempre mencionado en los medios ufológicos como un “pesado” empedernido y sin imaginación, de esos que no creen en nada y arrumam cualquier argumento, aunque absurdo, para desqualificar lo que llaman de pseudociências – entre las cuales incluyen la Ufologia.

Pero es completamente errado pensar así. ES muy preocupante que miembros de la Comunidad Ufológica Brasileña y Mundial, además de destratarem el nombre y la obra de Sagan, aún critiquen su “excesivo cientificismo” en cuanto al Fenómeno UFO. ES lamentable que esas personas – muchas de las cuales podrían ser llamadas de “excesivamente creyentes” – no conozcan más a fondo la obra de Sagan y cometan la injusticia de colocálo en la misma categoría de otros individuos desqualificados, críticos contumazes de la Ufologia. Sagan, a buen seguro, creía en la existencia de vida extraterrestre. En el propio capítulo inicial de su premiada serie Cosmos [1980], mostró que existen centenares de billones de galáxias, cada una conteniendo en media centenares de billones de estrellas. Ya en la época en que la serie para TELE y el libro homónimo eran producidos, a finales de los años 1970, el autor defendía que deberían existir, tal vez, tantos planetas cuánto estrellas en las galáxias.

Afirmando que en la parte del universo que conocemos debe existir diez billones de trillones de planetas, Sagan defendía la existencia de vida extraterrestre claramente. “Faz a esos números esmagadores, cual la probabilidad de que una única estrella común, el Sol, sea acompañada por un planeta habitado? Por qué seríamos nosotros, aconchegados en alguna esquina perdida del cosmos, tan afortunados? Para mí, parece mucho más probable que el universo esté repleto de vida”. Cuántos fueron los astrónomos, los últimos años, aún faz la tantos descubrimientos extraordinarios en el área de planetas extrassolares y organismos extremófilos [Capaces de vivir en circunstancias donde antes no se creía posible], a hacer afirmaciones como esta? Así fue Sagan, casi siempre “profetizando” hechos que después serían constatados.

Con el descubrimiento de más de 400 planetas existentes fuera del Sistema Solar y de varias especies de organismos viviendo en la Tierra en condiciones hace algunos años consideradas imposibles – hasta el momento en que este artículo está siendo elaborado –, la mayoría de los científicos actuales ya acepta tranquilamente la existencia de vida extraterrestre y el hecho de que, en nuestro sistema, el planeta Marte y los satélites Europa y Titã, respectivamente de Júpiter y Saturno, son fuertes candidatos a hospedarla. De hecho, Sagan fue uno de los primeros astrónomos a apuntar que podría haber océanos en estas lunas. Hoy, muchos científicos hablan abiertamente de la posibilidad de vida extraterrestre en planetas y satélites de otros sistemas estelares, y hasta exoplanetas gigantes ya fueron descubiertos dentro del que llaman de “zona habitáble” del espacio, pero Sagan fue el precursor de eso. Si tales planetas posean cuerpos alrededor, es altamente probable que hayan condiciones para abrigar agua líquida, y por lo tanto, sean cunas de vida.

Única civilización en la galáxia — Infelizmente, a pesar de admitir la existencia de vida extraterrestre notros planetas, los científicos actuales no tienen la misma osadía que Sagan tenía hace dos décadas, y se limitan a admitir que civilizaciones alienígenas son mucho más raras. Algunos dicen hasta que podemos ser la única civilización existente en la galáxia, mientras otros, más pesimistas, aún afirman que, delante del tiempo necesario para el desarrollo de seres inteligentes con condiciones tan específicas, es improvable que existan civilizaciones alienígenas. Tal vez algunos lectores se acuerden de cuando, en la segunda mitad de los años 1990, una edición especial de la revista Superinteressante abordó el tema extraterrestre, y en ella había una entrevista con el astrónomo Frank Drake. Sorprendentemente, en otro artículo de la edición, en que fueron comentadas las entonces recientes descubrimientos de exoplanetas, el autor conjecturaba de forma absolutamente anacrónica que la Tierra sería aún un caso único, como planeta pequeño y rochoso que es, ya que todos los planetas extrassolares hasta entonces encontrados eran gigantes gasosos! Como se hubiera tecnología en la época para detectar planetas más pequeños. Ese fue un monumento al ceticismo, ejercido sin cualquier raciocínio y ni un poco científico, un comportamiento que jamás Sagan tendría.

Arca de Noé — Y aún entre los hombres de la ciencia de hoy y el Carl Sagan de décadas atrás también hay un abismo. Él no tenía miedo de tejer especulaciones osadas ni defender abiertamente la existencia de civilizaciones alienígenas. En el capítulo 12 de Cosmos, intitulado Encyclopaedia Galactica, el astrónomo abordó la famosa Ecuación de Drake [Que estima la cantidad de planetas habitabais en el universo], habló largamente del Proyecto SETI e hizo conjeturas que, si conocidas por la comunidad ufológica, espantarían muchos de los detratores que el astrónomo tiene. Sobre civilizaciones alienígenas, por ejemplo, Sagan afirmó: “Si hubiera una solamente un poco atrás de nosotros – unos 10 mil años, por ejemplo –, ella no tendrá ninguna tecnología avanzada. Pero si ella esté solamente un poco el frente de nosotros – que estamos explorando el Sistema Solar –, sus representantes ya deberán estar entre nosotros”. Después de un anunciado de esos, resta alguien que quiera comparar Sagan con los cerrados y empedernidos escépticos de hoy?

Otro de sus incontables libros también debe ser acordado aquí. El Mundo Asombrado por los Demonios [Compañía de las Letras, 1996], que considera “la ciencia como una vela en el oscuro”, trae alertas absolutamente pertinentes en cuanto al peligroso rumbo que nuestro mundo está tomando, con exagerado misticismo, creciente falta de senso crítico, y puro y simple fanatismo religioso. En él, Sagan acordó de hechos que son realidad aún hoy. Como lo de que, en los Estados Unidos, infelizmente, aún exista gente dispuesta a creer que los dinosaurios perecieron por no caber en el arca de Noé. O que ignore todas las pruebas astronômicas, astrofísicas, geológicas, biológicas y presentadas por tantas otras disciplinas, de que el Sistema Solar tiene 4,5 billones de años. O que el universo tiene más de 13 billones de años. Algunas personas prefieren creer que, según cálculos de un obscuro estudioso de la Bíblia, el mundo tiene sólo pocos miles de años, y fue creado por Dios de la misma forma como descrito en las Escrituras. Esa es una interpretación fundamentalista y obscurantista que no es defendida ni por Vaticano.

Imaginad si el sueño de los ufólogos – y la pesadilla de los escépticos – realizarse y un fabuloso disco volador pousar en los jardines de Casa Blanca, en el frente del edificio de las Naciones Unidas o aún en la plaza de los Tres Poderes, en Brasilia. Infelizmente, es muy probable que veremos fanáticos religiosos digan que el aterrizaje “es cosa del demonio”. Tuvimos ejemplos muy próximos de ese infeliz tipo de doctrina cuando algunas personas criticaron, por ejemplo, la edición UFO Especial 36, que tuvo el tema Alienígenas en la Ficción Científica, porque uno de los textos afirmó que el hombre habría venido del mono. Los ataques comprobaron que tales críticos siquiera leyeron el excelente artículo allí publicado sobre evolución y formación de la vida [Evolución: Ficción y Realidad Juntas, de Átila Oliveira]. Lamentablemente, existen personas que no aceptan el hecho incontestáble de la evolución, prefiriendo creer en las teorías más bizarras.

Gurus espertallones — En cuanto al fanatismo o ufolatria, también ya tuvimos nuestra cota de gurus espertallones que, aún comprovadamente envueltos en crímenes y denunciados por sus fraudes, aún mantienen su lucrativo séqüito de seguidores. Para completar, infelizmente, siempre habrá enmedio ufológico las tristes disputas de ego, como cuando un caso ya muy antiguo y ampliamente conocido es revisado y revelado como falso, o explicado como un fenómeno natural mal investigado en la época. Esos son problemas crónicos de la Ufologia que, tal vez, sean la causa principal de su rechazo en los medios académicos. Sí, Sagan, en El Mundo Asombrado por los Demonios, es extremadamente crítico en cuanto a la investigación ufológica. Pero, en vez de simplemente destratarmos el gran científico, no deberíamos preguntarnos por qué esa figura, de mentalidad tan abierta, nunca se mostró más favorable a la Ufologia? Sagan tenía una postura muy más abierta a la posibilidades del que ciertos famosos científicos brasileños actuales, algunos con espacio en programas de gran audiencia en la TELE, inspirados descaradamente en Cosmos, pero llegan a cometer errores absolutamente lamentables – entre los cuales el desprecio de la Ufologia sin una justificación mínimamente razonable.

En su obra, en el tocante a la abduciones, Sagan preguntaba como podría haber civilizaciones tan increíblemente avanzadas en el universo, capaces de realizar viajes interestelares, pero que, a la vez, serían tan atrasadas en biología, necesitando secuestrar centenares o miles de seres humanos por año para alcanzar sus objetivos? Y cuestionaba como podrían ser tan incompetentes a punto de no conseguir eliminar esas experiencias de la memoria de sus víctimas, en una alusión a los casos de missing time parciales, utilizados por los ufólogos para investigación de las abduciones alienígenas. Estas son preguntas absolutamente válidas, pero no tenemos noticias de que algún ufólogo ya las haya respondido.

Poeira en la televisión — En cuanto a los científicos actuales y su empedernida repulsa a la Ufologia, en una actitud contraría a la de Sagan, uno de ellos merece ser comentado aquí. Se trata del físico y astrónomo Marcelo Gleiser, lo de mayor éxito actualmente, siendo destaque en diversas revistas nacionales recientes y que hasta estreló una serie producida para el programa Fantástico, el Poeira de las Estrellas, nítidamente inspirada en Cosmos. En el último capítulo de la serie, Gleiser desferiu un ataque escéptico a la investigación ufológica, pero fue infeliz en su contenido. En el episodio final, exhibido en la noche de 05 de noviembre – que mostró una concepción artística de una de las criaturas capturadas en Varginha, en 20 enero de 1996 –, Gleiser divulgó como hecho consumado que aún no hube confirmación de la existencia de civilizaciones alienígenas el fracaso, hasta el momento, de las tentativas de comunicación con ellas a través de radiotelescópios, como lo de Arecibo, en Puerto Rico.

El científico alegó no haber evidencias de vida extraterrestre por no haberse obtenido una respuesta a una señal emitida al espacio en 16 de noviembre de 1974. Como si los ETs sólo conocieran este método de comunicación y tuvieran alguna obrigatoriedade de atender a nuestros anhelos. La referida señal, llamado de Mensaje Interestelar de Arecibo, fue escrito por Carl Sagan y Frank Drake y puede ser conocido en el libro Cosmos, del primero. Se trata de una descripción pictográfica que contiene la imagen del ser humano, del propio radiotelescópio de Arecibo, de los constituintes esenciales de nuestro tipo de vida e informaciones sobre el Sistema Solar. El mensaje fue enviado al aglomerado globular M13 [Messier 13, en la Constelación de Hércules], distante cerca de 25 mil años-luz de la Tierra. Son justamente estos números que hacen difícil entender como un astrónomo tan bien preparado como Gleiser podría esperar que una supuesta civilización alienígena en M13 fuera captar la señal de Arecibo, si él, a contar de 1974, llevaría 25 mil años para llegar al destino! Y si venga a ser respondido, otros 25 mil años para retornar a la Tierra…

La menos que una nave alienígena, pasando a una distancia muchísimo más pequeña de la Tierra, pueda captar y decifrar el mensaje, y enviar una respuesta, ciertamente tendremos que esperar muy tiempo por ella. Como Marcelo Gleiser con certeza debe saber como funciona el universo y la dinámica de la velocidad de la luz, tal vez sea a la esta posibilidad que él se refirió en el programa, lo que equivale a decir que vuelos interestelares son posibles, o que es plenamente aceptable que la Tierra esté siendo visitada por otras civilizaciones. De momento, aguardamos un pronunciamento más claro del astrónomo, para que esclarezca su equívoco en Poeira en las Estrellas. Sagan habría sido mucho más preciso, como, de hecho, fue en todas sus obras. Al contrario del que se piensa, Sagan tenía interés por UFO hace muy tiempo. Por lo menos desde 1964, cuando trataba del asunto con su compañero Jacques Vallée, famoso ufólogo francés radicado en los Estados Unidos. Aún muy escéptico en cuanto a la idea de atribuirse a los UFOs una prueba de estar recibiendo visitas extraterrestres, consideraba que la ciencia debería examiná- los a fondo, también en vista del gran interés público por el asunto. En 1966, formó parte del comité ad hoc que analizó el famoso Proyecto Blue Book, de la Fuerza Aérea Norteamericana (USAF), concluyendo que el mismo carecía de embasamento científico. Eso llevó a la implantación de otro programa oficial de investigaciones ufológicas, el Comité Condon, de la Universidad de Colorado, que aún hoy es objeto de controversias por su conclusión de que no había nada anômalo en los informes sobre UFOs recolectados por la USAF y analizados por el Blue Book.

“Mole contra los ufólogos” — En 1969, durante el simpósio de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, ufólogos pioneros, como James McDonald y J. Allen Hynek, debatieron la existencia de UFOs con escépticos contumazes, como los astrónomos William Hartman y Donald Menzel. Sagan tuvo papel destacado en la realización del evento, a pesar de las objeciones de Edward Condon, que chefió el comité homónimo, que lo acusaba de ser “mole contra los ufólogos”. Condon quería que él fuera más crítico, pero Sagan mantuvo su conducta científica. Él consideraba poco probable que los UFOs tuvieran algo de extraterrestre y llegó a estudiar el funcionamiento de corrientes pseudo-religiosas envueltas con Ufologia. Pero no se dedicó al asunto por mucho tiempo.

Fallos metodológicas — Si la Ufologia no consiguió atraer una persona como Carl Sagan – ricemos nuevamente, con mentalidad infinitamente más abierta que muchos científicos actuales, que contraditoriamente lo reverencian, pero no siguen su ejemplo – para sus dominios, aprovechando su capacidad y proyección, eso es lamentable. Muchos de sus practicantes, antes de simplemente adoptar la táctica de atacar el grande divulgador científico, deberían aprender con los fallos metodológicas de la Ufologia y aprimorar la disciplina.

El propio Hynek, cuando intentó aproximar su Center sea UFO Studies [Centro para Estudios de UFO, Cufos] de la Mutual UFO Network [Red Mutua de Investigaciones Ufológicas, MUFON], visando organizar uno doy de alta nacional de casos y avistamentos, fue combatido por otras organizaciones, que temían perder “sus casos” para la coalición que se formaba. Más una vez el ego de algunos se sobrepôs al esfuerzo de muchos, en detrimento del progreso de la Ufologia – infelizmente, algo muy común también. Claro que disputas así también existen enmedio científico. Por ejemplo, financiaciones e invitaciones para importantes congresos y simpósios son disputados de manera ni siempre ética, y muchas veces la ciencia es dejada de lado, en función de investigaciones más lucrativas.

El status quo individual de los científicos cuenta mucho. Pero felizmente, no por eso es por lo que la ciencia, como algo colectivo, deja de avanzar. Sus métodos, la experimentación y la búsqueda por evidencias y hechos concretos pueden y deben ser utilizados también en el ámbito de la Ufologia. La propia MUFON utiliza una metodologia criteriosa, formando especialistas en investigaciones de campo antes que ellos comiencen a tutear – y no sólo arregimenta asociados para engrossar sus cuadros. Los investigadores de campo, de hecho, cuentan con manuales completos y detallados para proceder a recolecta de informaciones y evidencias más relevantes de cada caso. Eso es aplicar ciencia a la Ufologia. Evidentemente, como todo en el Brasil es muy más difícil, delante de las dificultades en implementar proyectos de libre iniciativa y fomentar la búsqueda por conocimientos, aún engatinhamos en esa práctica y enfrentamos la crónica falta de recursos y espacio en la mídia. Sería fundamental elaborar un manual de conducta para los ufólogos, para regir su actuación en las más variadas situaciones. Por ejemplo, si invitados para programas de audiencia nacional, deberían representar adecuadamente el pensamiento general de la Ufologia Brasileña. Deberíamos al menos tener una relación de casos de consenso, aquellos que deben ser citados por las evidencias contundentes que presentan – sólo para citar dos ejemplos, la Operación Prato, de 1977, y la Noche Oficial de los UFOs, de 1986.

Dimitido de la Universidad de Harvard — Pero estamos lejos de eso, y por lo tanto, volvamos a la Sagan. Nacido en Nueva York, en 09 de noviembre de 1934, él frecuentó la Universidad de Chicago, formándose en física. En 1960, obtuvo el título de doctor en astronomía y astrofísica. Trabajó en el Observatorio Smithsonian, de 1962 a 1968, y fue profesor de la prestigiada Universidad de Harvard hasta el mismo año, siendo dimitido por sus ideas osadas, incômodas para la conservadora institución. Sagan se cambió entonces para la Universidad de Cornell, en Ithaca. Allí, lideró el Laboratorio de Estudios Planetários y, de 1972 a 1981, fue director del Centro de Física de Radio e Investigación del Espacio. Consultor de la NASA desde los años 1950, Sagan estuvo envuelto en incontables proyectos de la agencia espacial. Además de instruir los astronautas escalados para ir la Luna, participó de la mayoría de las misiones planetárias no tripuladas que eran realizadas. Trabajó en la Misión Mariner 9, de 1971, la primera sonda la orbitar Marte, durante la cual fueron conseguidas las primeras evidencias de que había un clima “más ameno” en el Planeta Rojo, con posibilidad de la existencia de agua en su superficie. Sagan participó del descubrimiento de que el mayor cânion de Marte – muy mayor que el Grand Canyon, en los EUA – fue casi con certeza excavado por el agua corriente, y por eso fue bautizado de Vallis Marineris. Fue él quien concibió la idea de enviar mensajes en vehículos despachados para el espacio profundo, que pudieran ser entendidas por eventuales extraterrestres – entre ellas las placas instaladas en las sondas Pioneer 10 (1972), la primera a visitar Júpiter, y Pioneer 11 (1973), la primera a ir para Júpiter y Saturno.

Bacterias marcianas — Carl Sagan tuvo participación decisiva también en la Misión Viking, de 1976, que tuvo sus dos módulos pousando de forma segura en Marte, en la primera vez que tal hecho fue obtenido con éxito. Movidos por generadors nucleares, los módulos de pouso de las Viking 1 y 2 funcionaron por años en el planeta vecino, consistiendo en una iniciativa pionera de búsqueda sistemática por vida en otro planeta. En Cosmos, el científico comentó los resultados de las experiencias marcianas como “profundamente inconclusivos”, aunque ellos continúen bajo férrea discusión en la comunidad científica aún hoy. En agosto de 1996, ya enfermo, Sagan habló que el anuncio del descubrimiento de posibles fósiles de bacterias de Marte, encontradas en el meteorito ALH 840001, que se chocó contra la Antártida, si confirmada, sería uno de los marcos de la ciencia en todos los tiempos.

Refinando la técnica de envío de mensajes a través de las naves Pioneer, elaboró con una conceituada equipo el disco dorado con informaciones afixadas en las dos sondas, Voyager 1 y 2, lanzadas con destino a los mayores planetas del Sistema Solar en 1977. El disco contenía un manantial de informaciones sobre la especie humana y la Tierra. La historia de la elaboración de esa sofisticadíssima mensaje está relatado en el libro Murmúrios de la Tierra [Francisco Alves Editora, 1978], otra pieza esencial en la biblioteca de cualquier ufólogo. Sonidos, imágenes, músicas y muchos datos técnicos sobre nuestra cultura, tecnología y biología componen el extraordinario mensaje. En la obra, Sagan describe una situación inusitada. En la época de lanzamiento del mensaje en las Pioneer, hube protestas por el hecho de la misma contener la imagen de una pareja desnuda representando la especie humana. Algunos alegaron que la NASA “estaba enviando pornografia al espacio”, y feministas acusaron la agencia de machista, pues la mujer estaría en posición subalterna al hombre, que es mostrado con la mano erguida en señal de saudação. Para intentar agradar a todos, en la sonda siguiente, la Voyager, el mensaje llevó la misma pareja, pero ahora es la mujer que saludaba los aliens con la mano erguida.

Flutuadores y perfuradores — Realmente, aún en la nación más avanzada de la Tierra, muchos aún no comprenden las implicaciones de la investigación espacial. En otro interesante tramo de Murmúrios de la Tierra, Sagan comenta la adición de una descripción de nuestro ADN, base de construcción de todo que es vivo en la Tierra. El científico admitió, inclusive, que el mismo modelo podría servir para la vida extraterrestre, o entonces que ella fuera algo totalmente diferente de nuestra. “Los humanos aún no saben que todos son hechos de ADN”, comentó Sagan sobre nuestra ignorancia. Todas las figuras, músicas, sonidos y saudaciones, en varios idiomas, del disco dorado de la Voyager están listados en el libro.Sagan también estuvo envuelto con las sondas Mariner, con destaque para la Mariner 2, que comprobó las altas temperaturas de Vênus. Fue el primero a tejer teorías sobre un océano abajo de la capa de hielo de Europa, una de las lunas de Júpiter, hecho confirmado por la misión Galileo, años después. Junto a un compañero de Cornell, Edwin Ernest Salpeter, elaboró teorías sobre la vida en las nubes de Júpiter, que sería compuesta por seres imaginários como flutuadores y perfuradores – que vivirían eternamente en suspensión en la atmósfera jupiteriana y tendrían hasta kilómetros de extensión. Sagan comentó e ilustró ese trabajo en el segundo capítulo de Cosmos, Una Voz en la Fuga Cósmica.

En una época en que la idea de planetas extrassolares y vida alienígena eran ridicularizadas, Sagan ya defendía las actividades del Proyecto SETI, y finalmente consiguió que la revista Science publicara un texto sobre él en 1982, enviando una petición firmada por varios científicos. Ya los años 80 y 90, alertaba para el fenómeno del calentamiento global, del cual bora cauteloso, Sagan emanava un inconfundible optimismo de que un día llegaríamos a la estrellas y encontraríamos otras razas. Al contrario de los científicos actuales, hace más de 20 años Sagan ya especulaba como sería un contacto con otras culturas cósmicas, teorizando sobre como estarían distribuidas en el universo. Él llegó a sugerir que, si una civilización hubiera surgido un poco antes de la humanidad terrestre, en un mundo a hasta 200 años-luz de distancia, aún la velocidades inferiores a de la luz tal raza ya podría estar llegando a la Tierra. Me las por qué aún no venimos señales de ella? Donde los ufólogos estarían fallando? El astrónomo especuló hasta en cuanto a la existencia de una posible “ley de no interferência” cósmica, que impediría que otras civilizaciones interfirieran en las más jóvenes y emergentes, como la nuestra. En Viajando en el Espacio y el Tiempo, octavo capítulo de Cosmos, Sagan presentó proyectos de posibles naves interestelares, como la Órion, movida por bombas nucleares, y la Daedalus, de la Sociedad Interplanetária Británica, además del proyecto del Jato Espacial Bussard.

Leonardo Da Vinci — Sagan afirmó que era importante que tales proyectos fueran imaginados, aunque se revelaran tan diferentes de las naves efectivamente construidas – como el proyecto de helicóptero de Leonardo Da Vinci en relación a los actuales. En el mismo capítulo, mostró varios sistemas solares hipotéticos, afirmando que ya en aquella época había señales, obtenidos en el estudio de la estrella Barnard – distante 6 años-luz de la Tierra –, de que la misma era “estirada” por dos grandes planetas. Infelizmente, tales estudios no eran conclusivos, y aún actualmente no existen informaciones acerca de ese sistema. Nuevamente, Sagan se mostraba infinitamente más adelantado que sus compañeros astrónomos, de antes y de ahora, para los cuales era “improvable” la existencia de planetas extrassolares. Aún en cuanto a la Ecuación de Drake, Sagan postulou que las civilizaciones alienígenas pasarían por una difícil “infancia tecnológica”, durante la cual tendrían que vencer una alta probabilidad de se autodestruírem. Esta es exactamente la fase que atravesamos hoy en nuestro planeta. Y en el capítulo final de Cosmos, Quien Responde Por la Tierra?, el científico describió detalladamente la infeliz situación de la época en que reinaba la Guerra Fría, con la franca posibilidad de un conflicto nuclear devastador, y como los prejuicios y la búsqueda desenfreada e imediatista de logro podrían amenazar la existencia de la vida planetária.

Junto a su esposa Ann Druyan y varias personalidades, Sagan participó de incontables protestas contra la carrera armamentista, llegando inclusive a ser prendido. Fue también uno de los mayores críticos de la Iniciativa de Defensa Estratégica (SDI), del presidente Ronald Reagan, el llamado programa Guerra en las Estrellas. Incansáble divulgador del papel de la ciencia y del conocimiento como herramientas para combatir la ignorancia, el fanatismo y la estupidez, Carl Sagan escribió otras obras, además de las citadas, pero alcanzó mayor notoriedade junto al público laico cuando lanzó su serie de documentários para la TELE, Cosmos. Agnóstico por toda la vida, en Contacto [Compañía de las Letras, 1997] el científico trató abiertamente del enfrentamiento entre la fe y el saber, especulando sobre cómo sería el descubrimiento de una fuerte evidencia de la existencia de “algo más” por detrás de la realidad. Eso es descrito de forma maravillosa en la obra.

Estática en el cine y en la vida real — El interesante es que, tanto en Contacto cuanto en la película homónimo, estrelado por Jodie Foster [1997], los seletos terrestres escogidos para una hipotética viaje a otro planeta – en el caso de la película, un mundo alrededor de la estrella Vega, en la Constelación del Cocheiro – son presionados por las autoridades a no revelar su experiencia a nadie. Sagan estaría denunciando el acobertamento ufológico en su libro? Eso se ve perfectamente cuando es revelado que la científica Ellie Arroway, interpretada por Jodie, al hacer su viaje a aquel mundo, habría grabado sólo algunas fracciones de segundo de estática con su aparato de bordo – cuando, en la verdad, hube grabado muchas horas de un contenido que las autoridades no pretenden revelar a la población. Nick Sagan, hijo de Carl, también incursiona por la trilha dejada por el padre, pero tiene inclinación a la ficción científica, habiendo escrito varios episodios de la franquia Jornada en las Estrellas. En el episodio Tierra Prime, de la cuarta temporada de la serie Enterprise, la Estación Memorial Carl Sagan aparece en una rápida toma. En la realidad, es así como pasó a ser denominado el local, en Marte, donde reposa el robot Sojourner, para allá enviado en 1997.

En la serie, el local fue adicionado al escenario marciano por computación gráfica y una placa en granito con el nombre de Sagan es visible. El científico aún sirvió como consultor en la preparación del libro y de la película 2001, Una Odisséia en el Espacio [1968], dirigido por Stanley Kubrick. También participó de la petición en favor de la exibición de la serie Jornada en las Estrellas por las redes de TELES norteamericanas. Existen aún rumores acerca de la participación de Carl Sagan en una de las formaciones del famigerado grupo de acobertamento ufológico Majestic 12, denunciado por el físico nuclear canadiense Stanton Friedman. También conocido sólo como MJ-12, el grupo controlaría todas informaciones sobre UFOs que circularían en los Estados Unidos y posiblemente en el mundo entero. Pero, como muchas de las afirmaciones corrientes en el “universo conspiracionista” de la Ufologia, esta también carece de fundamento.

Intercambio cultural con aliens — Finalmente, Carl Sagan fue, sin la más pequeña duda, una de las mentes más brillantes del final del siglo XX, tal vez el mayor divulgador científico de todos los tiempos, además de pacifista y extraordinario pensador. Tenía aún un raciocínio muy más abierto que lo de la absoluta mayoría de los científicos que lo sucedieron, tratando ousadamente de temas tan distinguidos y polémicos cuanto el invierno después de una guerra nuclear, las posibilidades de vida extraterrestre, planetas extrassolares y como sería un intercambio cultural con una civilización alienígena. Sus obras influéncian la ciencia y la mídia hasta hoy, y seguramente seguirán haciendo eso por muchos años aún. Sagan también defendía ardorosamente la comprensión entre las naciones y la investigación espacial, a la vez que criticaba la inutilidade de la carrera armamentista. El científico fue un gran crítico de la Ufologia, es verdad, pero en sus obras finales – como Contacto – él se atrevió a hacer especulaciones inusitadas para un académico, como acobertamento gubernamental a los UFOs y viajes más veloces que la luz, por medio de los llamados agujeros de minhoca [Wormholes]. Todo eso nos hace pensar que su muerte precoce, en 20 de diciembre de 1996, nos privó de otras obras aún más fascinantes que él produciría – además de comprobar que él permanecía con la mente abierta para nuevas ideas.

Su crítica a la Ufologia, en vez de estimular ataques a su trabajo, debería servir de alerta a los ufólogos, de motivo de reflexión para todos nosotros. Especialmente en cuanto a nuestra incapacidad de cooptar alguien tan notable para apoyar la causa ufológica. El pensamiento de ese gran científico, principalmente cuando denunciaba el fanatismo, la ignorancia y el extremismo de ciertos segmentos de la Ufologia, necesita ser conservado y practicado. Su lucha por la ciencia era la misma que los ufólogos traban hace décadas, buscando revelar la verdad sobre nuestros visitantes, cuya presencia tal vez aún no haya se concretizado debido a la ignorancia y a la estupidez tanto criticadas por él. En tiempos plenos de barbarismo, fanatismo, gurus espertalhões, tentativas de cerceamento de la libre manifestación y tantas otras mazelas, vale acordar lo que decía Sagan: “Sabemos quien responde por las naciones, pero quién lo hace por la especie humana? Quién responde por la Tierra?”

Autor: Renato Azevedo

Fuente: Revista UFO 130, febrero 2007

Imagenes: Comell University Photography

Web UFO Brasil, link: http://www.ufo.com.br/index.php?arquivo=notComp.php&id=3914

Una respuesta

  1. Hey one, I’m having an fight with my laptop here. Earlier today it was working as well as it a day does, but about an hour ago I turn off it down, only to reshape it back on about 10 minutes or so later. Everything booted normally, but after some explanation some of my taskbar icons wouldn’t consignment, like the volume control icon and and wireless network icon. I tried to click on the start shut up barely to learn that it wouldn’t respond. It righteous gave me the hourglass every interval I hovered during it. I could still roomy up programs from my desktop icons, but when I minimized them, they honest disappeared. I tried to right-minded reboot my computer and the hang of if it helped, but the dilemma in reality got worse. At first the start streak responded still notwithstanding that it once again failed to anxiety items in the taskbar, but then after close to 30 seconds or so the computer became without exception unresponsive. I couldn’t unenclosed folders or programs, or do appealing much anything. Censure manager wouldn’t unregulated either. All I could do was transfer the mouse around.

    One in good time always when I started it up, it took me even to the boot overseer, and when I went to the shopping list of drives, there were no drive options listed. I went to the form account and even-handed focus on it to non-fulfilment boot settings and exited, and that install me start it up, but the same freeze up happened again. So once again I rebooted, this convenience life in crypt mode. Everything seemed to work merely satisfying in innocuous mode. Anyway, I ran a system refresh back to model week. This while, it started promote up normally and things seemed okay. No matter what, Avast wouldn’t control right, and I couldn’t book it to either. I tried restarting the computer, and this tempo when it started up, the wireless network icon and the bulk check icon were both missing from my taskbar once again, even notwithstanding the start menu was working as it should receive been. Manner, when I would click on the My Computer icon on my desktop, it would accord me the flashlight exhaustive second and forth searching instead of all my drives and such, but it would on no occasion in reality flourish any of them. Interestingly, I can introduce up My Documents, but when I go up a up on to Desktop and then Click on My Computer again, it silent gives me the flashlight searching icon.

    I justly organize no intimation what the mind-boggler is here, and I don’t rhythmical recall where to start when it comes to dealing with it. Elect help me thoroughly here. Oh, and I’m running XP Pro with service pack 3 if that makes any difference.

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